La mayoría de los candidatos consideran el momento de «¿tiene alguna pregunta?» en una entrevista de trabajo como algo secundario, perdiendo así la oportunidad de causar una impresión duradera. Las preguntas que formulas no solo reflejan tu interés por el puesto, sino también tu comprensión de la empresa y su cultura. A continuación te explicamos cómo aprovechar eficazmente esta parte crucial de la entrevista.
Por qué es importante hacer preguntas
Formular preguntas perspicaces al final de una entrevista demuestra tu compromiso y entusiasmo por el puesto. También te permite evaluar si la empresa se ajusta a tus aspiraciones profesionales y valores personales. Estas son algunas razones por las que este momento es tan relevante:
- Demuestra preparación: Las preguntas bien pensadas indican que has investigado la empresa y que te tomas la oportunidad en serio.
- Aclara las expectativas del puesto: Preguntar sobre responsabilidades concretas te ayuda a valorar si el trabajo es adecuado para ti.
- Revela la cultura de empresa: Las preguntas sobre la dinámica del equipo y los valores corporativos pueden darte información sobre el entorno de trabajo.
Tipos de preguntas que puedes hacer
Al preparar tus preguntas, considera agruparlas en distintas áreas. Aquí tienes los principales tipos de preguntas que podrías formular:
1. Preguntas sobre el puesto
Preguntar sobre las especificidades del trabajo puede ayudarte a aclarar tus posibles responsabilidades y expectativas.
- Preguntas de ejemplo:
- «¿Puede describir cómo es un día típico en este puesto?»
- «¿Cuáles son las prioridades inmediatas para alguien en esta posición?»
- «¿Cómo contribuye este puesto a los objetivos más amplios del equipo?»
Estas preguntas te ayudarán a entender qué se espera de ti y si estás preparado para cumplir esas expectativas.
2. Preguntas sobre el equipo y la cultura de empresa
Comprender la dinámica del equipo y la cultura de la empresa es esencial para tu satisfacción laboral.
- Preguntas de ejemplo:
- «¿Puede hablarme del equipo con el que trabajaría?»
- «¿Cuál es el estilo de gestión del departamento?»
- «¿Cómo apoya la empresa el desarrollo profesional y el crecimiento de sus empleados?»
Estas preguntas pueden darte una idea de hasta qué punto encajarías en el equipo y en la empresa en general.
3. Preguntas sobre rendimiento y éxito
Es importante saber cómo se mide el éxito en el puesto al que aspiras.
- Preguntas de ejemplo:
- «¿Cómo se define el éxito en este puesto durante los primeros seis meses?»
- «¿Con qué frecuencia se realizan las evaluaciones de rendimiento?»
- «¿Cuáles son los indicadores clave de rendimiento para este puesto?»
Preguntar sobre el rendimiento te ayuda a valorar si los valores de la empresa se alinean con tus propias expectativas de éxito.
4. Preguntas sobre el futuro
Comprender los planes de futuro de la empresa puede ayudarte a evaluar la estabilidad laboral y tu posible trayectoria profesional.
- Preguntas de ejemplo:
- «¿Cuáles son los objetivos de la empresa para los próximos años?»
- «¿Cómo encaja este puesto en la estrategia a largo plazo de la empresa?»
- «¿Existen oportunidades de promoción dentro de la empresa?»
Estas preguntas pueden proporcionarte información sobre la longevidad de tu posible puesto y tu futuro dentro de la empresa.
Qué evitar preguntar
Aunque muchas preguntas pueden ser beneficiosas, algunas conviene evitarlas para mantener una imagen profesional y bien preparada.
1. Preguntas sobre salario y beneficios
Generalmente es mejor reservar las conversaciones sobre salario para cuando se haya realizado una oferta.
- Evita preguntar:
- «¿Cuál es el salario para este puesto?»
- «¿Cuántos días de vacaciones tendré?»
Céntrate primero en el puesto y la empresa; estos temas podrán tratarse más adelante en el proceso.
2. Preguntas negativas
Evita preguntas que puedan generar dudas sobre la empresa o el puesto.
- Evita preguntar:
- «¿Por qué hay tanta rotación en este departamento?»
- «¿Qué ocurre si alguien no alcanza sus objetivos?»
Estas preguntas pueden resultar confrontadoras y poner al entrevistador a la defensiva.
3. Preguntas genéricas
Evita preguntas que puedan responderse fácilmente con una búsqueda básica.
- Evita preguntar:
- «¿A qué se dedica su empresa?»
- «¿Dónde están ubicados?»
En cambio, adapta tus preguntas para demostrar que has hecho los deberes y que te interesas genuinamente por las especificidades del puesto y la empresa.
Preparar tus preguntas
La preparación es clave para aprovechar al máximo el momento de «¿tiene alguna pregunta?». Así es como puedes prepararte de manera eficaz:
1. Investiga la empresa
Antes de la entrevista, explora la web, las redes sociales y los artículos de prensa recientes de la empresa. Esto te ayudará a elaborar preguntas relevantes e informadas.
- Pasos a seguir:
- Busca comunicados de prensa recientes.
- Revisa su blog o sección de noticias para estar al tanto de las novedades.
- Lee testimonios de empleados en plataformas como Glassdoor.
2. Reflexiona sobre tus prioridades
Piensa en lo que más valoras en un trabajo y deja que eso oriente tus preguntas.
- Pasos a seguir:
- Haz una lista de tus tres prioridades principales (por ejemplo, conciliación, desarrollo profesional, cultura de equipo).
- Formula preguntas que te ayuden a evaluar en qué medida el puesto satisface esas prioridades.
3. Practica tu presentación
La confianza al formular preguntas puede mejorar tu actuación global durante la entrevista.
- Pasos a seguir:
- Ensaya tus preguntas con un amigo o delante de un espejo.
- Asegúrate de sentirte cómodo haciéndolas en un tono natural y conversacional.
Conclusiones clave
- Compromiso: Hacer preguntas demuestra tu interés por el puesto y te ayuda a valorar si es adecuado para ti.
- Variedad: Combina preguntas sobre el puesto, el equipo, las expectativas de rendimiento y el futuro de la empresa.
- Evita los errores: No preguntes sobre salario, temas negativos ni cuestiones genéricas.
- Preparación: Investiga la empresa y reflexiona sobre tus propias prioridades para formular preguntas perspicaces.
- Práctica: Ensaya tus preguntas para formularlas con confianza durante la entrevista.
Al aprovechar eficazmente este momento, podrás dejar una impresión duradera y obtener información valiosa que oriente tu proceso de toma de decisiones.
